No le alcanza con el triunfo frente a Argentinos ni haber mejorado la campaña afuera. Desea ganarle a Racing y que el hincha se identifique con el equipo.

“El habernos repuesto ante esa pequeña adversidad que es no poder ganar en casa, es bueno. Nos viene bien ganar este tipo de partidos por lo que había pasado hace 15 días en el Kempes. Es un tema que no sigue ocupando. Pasa que a veces se nos complica cuando nos cierran los espacios. Y hoy pudimos convertir”.

Talleres acababa de lograr el viernes un importante triunfo frente a Argentinos Juniors, con una buena performance colectiva y rendimientos individuales altos. Pero con esa frase, el DT albiazul, Juan Pablo Vojvoda, hizo un cambio de frente y lejos de subirse al caballito de la victoria, les planteó otro escenario al que los periodistas esperaban.

Podría haber subrayado la relevancia del halago como visitante o que su equipo sumó cuatro partidos sin perder por primera vez desde que lo dirige. O destacar más que la “T” lleva cuatro partidos sin que le conviertan. Logros significativos, din dudas, para un equipo de campaña irregular a dos fechas del cierre de esta parte de la Superliga.

Pero los dos partidos seguidos sin ganar en el Kempes y sin marcar –0-0 contra San Martín de Tucumán y Aldosivi– todavía sobrevuelan en su cabeza. Siente que afuera hicieron bien una parte de los deberes, pero que la otra no está aprobada aún.

Ya tiene puesta la mira en el partido del lunes 3 de diciembre, como local, contra el líder Racing Club. No está envalentonado, pero quiere ganarlo y sacarse la espina. Porque de los seis partido en casa, su cuadro ganó dos, empató tres perdió uno. Consiguió la mitad exacta de los puntos, pero no es lo que esperaba ni lo que se había propuesto conseguir.

Tras probar mucho, tiene la certeza de que encontró el sistema de juego que le mejor le sienta a su equipo (4-3-1-2 flexible) y los jugadores que se adecuan a él, pero desea mostrar en Córdoba el juego asociado y la contundencia que exhibe afuera. “Quiero que la gente de Talleres se identifique con la idea de juego del equipo”, repitió otra vez en La Paternal.

Lo va consiguiendo de a poco, pero sabe que le falta mucho para lograr esa empatía con el hincha albiazul, pese a que aún disfruta las mieles de la victoria en el clásico contra Belgrano.

Vencer a Racing y quedar “ahí” de terminar el año entre los diez primeros del torneo, uno de los objetivos que se trazó con Andrés Fassi, le resultaría un cierre de año ideal, cuando se avecina la participación del equipo en la Copa Libertadores.